Laminitis Equina
La laminitis equina, también conocida comúnmente como infosura, es una de las enfermedades más dolorosas, graves y potencialmente devastadoras que pueden afectar a los caballos. Consiste en la inflamación y a su vez una disminución del flujo sanguíneo causando el debilitamiento de las láminas, que son los tejidos blandos que actúan conectando el hueso tejuelo (tercera falange) con la pared interna del casco.
Causas Principales
La laminitis no es solo un problema del casco, sino que casi siempre es la consecuencia de un problema sistémico en el cuerpo del caballo. Las causas más comunes incluyen:
- Sobrecarga de carbohidratos: Ingestión excesiva de granos o pastos muy ricos en azúcares, lo que altera la flora intestinal y libera toxinas en el torrente sanguíneo.
- Enfermedades metabólicas: Trastornos como el Síndrome Metabólico Equino (SME) o la Disfunción de la Pars Intermedia Pituitaria (PPID o Síndrome de Cushing).
- Procesos inflamatorios graves (Endotoxemia): Infecciones severas, cólicos, o retención de placenta en yeguas después del parto.
- Sobrecarga mecánica (Laminitis por apoyo): Ocurre cuando un caballo sufre una lesión grave en una pata y pone todo su peso en la pata contraria durante un tiempo prolongado.
Síntomas Clínicos
Los signos pueden variar desde leves hasta muy evidentes y suelen afectar principalmente a las patas delanteras (aunque puede darse en las cuatro):
- Postura de “caballo de madera”: El caballo echa su peso hacia las patas traseras para aliviar el dolor de las delanteras.
- Cojera o resistencia a moverse: Pasos cortos, rígidos, y gran dificultad para girar en círculos cerrados.
- Calor en el casco y un pulso digital fuerte (palpable en la parte posterior del menudillo).
- Ansiedad, temblores y aumento de la frecuencia cardíaca debido al dolor intenso.
Tratamiento y Manejo
La laminitis es una emergencia veterinaria. Mientras más rápido se trate, mayores serán las posibilidades de recuperación. El abordaje general incluye:
- Tratar la causa subyacente: Eliminar el grano, tratar la infección o manejar el problema metabólico.
- Crioterapia (Terapia de frío): Aplicar hielo en las extremidades afectadas de forma continua durante las primeras 24-48 horas para reducir la inflamación.
- Control del dolor: Uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) recetados por un veterinario (como la fenilbutazona).
- Soporte del casco y reposo estricto: Confinamiento en una cuadra con una cama muy profunda y suave (arena o viruta) y uso de herrajes ortopédicos o botas especiales para dar soporte al hueso y aliviar la tensión.
Prevención
La prevención es la herramienta más eficaz contra la laminitis. Se basa en controlar la dieta (restringir el pastoreo en horas de alto contenido de azúcar y evitar excesos de grano), mantener al caballo en un peso saludable y realizar chequeos veterinarios regulares, especialmente en caballos mayores o con historial metabólico.
