termografia veterinaria

Termografía en equinos

La termografía infrarroja (TIR) se ha consolidado como una herramienta de diagnóstico por imagen no invasiva y de gran valor en la medicina equina. A diferencia de las radiografías o el ultrasonido, que muestran cambios anatómicos o estructurales, la termografía detecta cambios fisiológicos al medir la radiación infrarroja emitida por la superficie cutánea.

1. Principios Fundamentales

El concepto base es la relación entre la temperatura de la

piel y el flujo sanguíneo subcutáneo. En el caballo, la simetría térmica es la norma; por lo tanto, el diagnóstico se basa en la comparación de patrones entre extremidades o regiones del cuerpo.

Puntos Calientes (Hipertermia): Sugieren inflamación activa, aumento de la perfusión sanguínea o sobrecarga mecánica.

Puntos Fríos (Hipotermia): Pueden indicar falta de
circulación, daño nervioso crónico, atrofia muscular o edema severo que bloquea
la emisión de calor.

2. Aplicaciones Clínicas Principales

A. Detección Temprana de Cojeras

La termografía puede detectar aumentos de temperatura (de1°C a 2°C) hasta dos semanas antes de que aparezcan signos clínicos de cojera. 

Es ideal para monitorear:

Tendinitis y desmitis  (especialmente del ligamento suspensorio).

Infoura (laminitis) en etapas subclínicas.

Artritis y capsulitis.

B. Evaluación del Dorso (Back Problems)

Es una de las mejores herramientas para visualizar procesos inflamatorios en los procesos espinosos (“kissing spines”) o fatiga muscular en los músculos largos del dorso, donde la palpación suele ser subjetiva.

C. Ajuste de la Silla de Montar (Saddle Fitting)

Permite observar si la silla distribuye el peso de manera uniforme. Los puntos de presión excesiva aparecerán como zonas de calor intenso tras una sesión de trabajo, ayudando a prevenir lesiones crónicas.

D. Monitoreo de la Cicatrización

En heridas o cirugías, ayuda a confirmar que el proceso de curación es normal o a detectar infecciones incipientes antes de que haya exudado o dehiscencia.

3. Ventajas en la Práctica Equina

No Invasiva y Sin Contacto: Ideal para caballos temperamentales o en áreas de difícil acceso.

Tiempo Real: Los resultados son inmediatos en la pantalla de la cámara.

Seguridad: No emite radiación (a diferencia de los rayos X), lo que la hace segura para el veterinario y el animal.

Costo-Efectividad: Sirve como “triaje” para decidir si se requieren estudios más costosos como resonancia magnética o gammagrafía.

4. Limitaciones y Protocolo de Control

Para que una termografía sea diagnóstica y no solo “una foto de colores”, se deben controlar factores externos que afectan la temperatura superficial:

Aclimatación: El caballo debe estar en un ambiente cerrado, sin corrientes de aire y lejos de la luz solar directa durante al menos 20-30 minutos antes de la toma.

Limpieza: La piel debe estar libre de lodo, humedad o ungüentos (los linimentos causan falsos positivos).

Pelo: El grosor del pelaje actúa como aislante. Se recomienda que el caballo no esté recién esquilado, ya que esto puede alterar la emisión uniforme de calor.

5. El Rol del Veterinario

Es crucial recordar que la termografía no es un
diagnóstico final
, sino una herramienta de localización. Un “punto caliente” indica dónde está el problema, pero el veterinario debe utilizar otras técnicas (palpación, bloqueos nerviosos, rayos X) para determinar la
causa exacta de la alteración térmica.

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